Peticiones

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Las peticiones a los dioses forman parte de nuestra tradición. Una petición es un acto de magia colaborativa, donde no se fuerza al cumplimiento de la voluntad del demandante, sino que se pide de forma adecuada que la petición sea atendida.

Desde su fundación, cada Luna Llena, el Isis Sothis Iseum realiza una petición general para la reparación y realización de todos los seres del planeta a través del ritual Heka en Ta Meri (Magia para la Tierra Amada).

Actualmente, el Iseum ofrece un servicio de peticiones gratuito para las personas que así lo deseen. Aunque creemos que todo el mundo puede hacer peticiones a la diosa Isis, no siempre se dispone del tiempo o el estado de ánimo adecuado para hacerlas. Por este motivo ofrecemos la posibilidad de hacer las peticiones a través del Isis Sothis Iseum.

Las peticiones a la diosa pueden ser para la misma persona que la solicita o para otra persona (siempre con su consentimiento), familia, pareja, animales domésticos, proyectos, negocios, trabajo…

El hecho de entregar la petición a la diosa Isis no asegura su cumplimiento, ya que por muchas ganas que tengamos de que, por ejemplo, nuestro proyecto salga adelante, si no es lo que necesitamos en este momento probablemente no se cumplirá. 

Antiguamente, los devotos de Isis se desplazaban hasta sus santuarios públicos y realizaban ofrendas votivas como herramientas de comunicación entre ellos y el mundo espiritual. Durante las peticiones el Iseum realiza ofrendas de alimentos, bebidas, flores, himnos y música a la diosa para sentar las bases de una buena comunicación bilateral.

En ningún caso las ofrendas son vistas como un pago a la divinidad por los servicios prestados. Las ofrendas son una muestra de respeto y amor a la diosa Isis para fomentar una buena relación. Es parecido al hecho de cuidar bien de un amigo, familiar o maestro para que la relación sea fluida y positiva.

Para solicitar una petición rellena el formulario que encontrarás en la página de Peticiones.

¡Que la diosa te bendiga!

Lammas

Durante la Fiesta de la Cosecha celebramos el inicio de la cosecha del cereal. En el Antiguo Egipto, este festival se celebraba en primavera porque los ciclos del río Nilo y el antiguo clima egipcio no coinciden con nuestras estaciones actuales. La fiesta de la  cosecha se dedicaba al dios Min, señor de la vegetación y la fertilidad, uno de los dioses más antiguos de Egipto que ya gozaba de culto propio en el periodo predinástico (6.000-3.150 a.C.).
 La estatua de Min salía del templo en procesión, llevada por los sacerdotes y seguida por las autoridades. Músicos y bailarinas amenizaban la comitiva, y el pueblo se regocijaba a su paso. Esta imagen no es muy diferente a las procesiones de las fiestas mayores que aún se celebran en muchos de nuestros pueblos. Cuando la imagen de Min llegaba donde se encontraba el rey, éste cortaba la primera gavilla de cereal. Entonces, las plañideras entonaban sus llantos porque el cereal era una manifestación del dios Osiris, y la siega también representaba su necesaria muerte para que la vida en Egipto pudiera seguir adelante. Esta primera gavilla se ofrecía al dios Min, que aseguraba la fertilidad de los granos cosechados, y así, a su debido tiempo, el dios Osiris en forma de grano renacería de nuevo en la estación de la siembra. La diosa Isis también se relacionaba con los festivales de la cosecha, ya que gracias a ella Osiris había renacido, y el grano había emergido de la tierra lleno de vida. 
 
La parte ritual de la fiesta era seguida por competiciones deportivas, como la escalada a un poste alto, símbolo fálico relacionado con la fertilidad. La cerveza, la leche, el agua fresca, el pan, el ajo, la cebolla, los pepinos, la miel, los dátiles, el incienso y las flores también son ofrendas que al dios le agradan.
 
Las buenas cosechas eran un orgullo para el pueblo egipcio, ya que eran fruto del esfuerzo colectivo, y su rendimiento era proporcional a la satisfacción que los dioses sentían por su trabajo. Egipto era conocido como el granero del Mediterráneo, y el comercio del cereal era fundamental para generar la riqueza necesaria para construir monumentos y templos.
La relación entre el dios Min y el dios Osiris es antigua, y se remonta a cuando el hogar estelar de Min era la constelación de Orión. Como señor de la lluvia, las tormentas y los desiertos se asoció con Set. En el Reino Medio se potenciaron sus atributos solares relacionados con la fertilidad, el dios Horus y el rey. Amun-Min, conocido también como Kamutef (el toro de su madre) lo vinculaba a la virilidad y la fuerza masculinas. En él los griegos vieron la versión egipcia del dios Pan y los romanos a Príapo.
 
La esposa de Min era la diosa Iabet, personificación del desierto del este, aunque también se asociaba a Amentet, la diosa del desierto del oeste. Por su relación con Osiris, Min también se emparejó con Isis. Cuando esto sucedía, Iabet era considerada la madre de Min y no su esposa. 
 
Dios Min, XI dinastía.
Museo Arqueológico, Florencia.
Las estatuas y pinturas del dios Min lo muestran sujetando su gran falo o un ankh con la mano izquierda, mientras que con la derecha sostiene el mayal ritual, llamado Nejej por los antiguos egipcios. Este flagelo se utilizaba para batir el cereal y separarlo de la cáscara, y representa el proceso que hace la persona despierta espiritualmente para separar “el grano de la paja” y descubrir su verdadero ser interior. La forma en que sostiene el mayal imita la forma de la constelación de Orión. Normalmente su piel es negra para representar la tierra fértil. En su cabeza lleva la corona Shuty, formada por dos enormes plumas de halcón que representan el Alto y el Bajo Egipto y un disco solar.
 
En esta fiesta vivenciamos la muerte de Osiris encarnado en el cereal. La hoz está en manos del rey, que en esta ocasión representa el poder de Set, la fuerza destructora y al mismo tiempo dadora de vida. Isis protagoniza la transformación del grano cosechado en pan, ya que es ella quien conoce los misterios que devuelven la vida a lo que aparentemente está muerto, y es ella la madre que nos nutre haciendo de Osiris alimento físico y espiritual, revelando la magia que existe detrás de una simple hogaza de pan. Por último, el dios Min, que preside todo el ritual, es quien bendice la vida incluso en la muerte. Y es por él que los granos de cereal se convierten en semillas, que al ser sembradas de nuevo darán prósperas cosechas para seguir sustentando la vida eterna.
 
¡Felices y abundantes cosechas!

Salida Heliacal de Sirio

En este artículo se facilita como calcular la salida heliacal de Sirio, considerada el hogar de Isis. Para poner un ejemplo vamos a suponer que estamos en Madrid y queremos ver la salida de la brillante estrella desde el Templo de Debod. Vamos paso a paso…
 
Entramos a la página http://aa.usno.navy.mil/data/docs/mrst.php
 
Vamos al apartado Form B – Locations Worldwide y ponemos los datos que nos piden. Quedará así:
 
Para la salida heliacal de Rigel cotejamos el mes de Julio, pero para la salida de Sirio debemos cotejar el mes de Agosto, que es cuando emerge la estrella en esta zona. Si vives en otro lugar cambia la longitud y la latitud por las que correspondan, y si hace falta también el mes.
 
En Height debes poner la altura en metros respecto al nivel del mar. En Time Zone escribe la zona horaria según UTC, sin espacio entre el signo y el número. La zona horaria de Madrid en verano es +2, y a pesar de estar al oeste del meridiano de Greenwich, marcamos East of Greenwich. En España, todas las zonas al oeste del meridiano de Greenwich siguen el horario de los que viven al este. El meridiano zero atraviesa España, así que para no tener dos horarios dentro del mismo país se decidió seguir el horario del Este.
 
Ahora ya puedes presionar Compute Data e imprimir los resultados:
                                     Sun

Templo Debod
Location: W 3°43’04.0″, N40°25’27.0″, 657m
(Longitude referred to Greenwich meridian)

Time Zone: 2h 00m east of Greenwich

Date Begin Rise Az. Transit Alt. Set Az. End
(Zone) Civil Civil
Twilight Twilight
h m h m ° h m ° h m ° h m
2018 Aug 01 (Wed) 06:42 07:12 65 14:21 68S 21:30 295 22:00
2018 Aug 02 (Thu) 06:43 07:13 66 14:21 67S 21:29 294 21:59
2018 Aug 03 (Fri) 06:44 07:14 66 14:21 67S 21:28 294 21:58
2018 Aug 04 (Sat) 06:45 07:15 66 14:21 67S 21:26 293 21:57
2018 Aug 05 (Sun) 06:46 07:16 67 14:21 66S 21:25 293 21:55
2018 Aug 06 (Mon) 06:47 07:17 67 14:21 66S 21:24 293 21:54
2018 Aug 07 (Tue) 06:48 07:18 67 14:21 66S 21:23 292 21:53
2018 Aug 08 (Wed) 06:49 07:19 68 14:21 66S 21:22 292 21:51
2018 Aug 09 (Thu) 06:50 07:20 68 14:20 65S 21:20 292 21:50
2018 Aug 10 (Fri) 06:51 07:21 69 14:20 65S 21:19 291 21:49
2018 Aug 11 (Sat) 06:52 07:22 69 14:20 65S 21:18 291 21:47
2018 Aug 12 (Sun) 06:53 07:23 69 14:20 64S 21:17 290 21:46
2018 Aug 13 (Mon) 06:54 07:24 70 14:20 64S 21:15 290 21:45
2018 Aug 14 (Tue) 06:55 07:25 70 14:20 64S 21:14 290 21:43
2018 Aug 15 (Wed) 06:56 07:26 71 14:19 64S 21:12 289 21:42
2018 Aug 16 (Thu) 06:57 07:27 71 14:19 63S 21:11 289 21:40
2018 Aug 17 (Fri) 06:58 07:28 71 14:19 63S 21:10 288 21:39
2018 Aug 18 (Sat) 06:59 07:28 72 14:19 63S 21:08 288 21:37
2018 Aug 19 (Sun) 07:01 07:29 72 14:19 62S 21:07 287 21:36
2018 Aug 20 (Mon) 07:02 07:30 73 14:18 62S 21:05 287 21:34
2018 Aug 21 (Tue) 07:03 07:31 73 14:18 62S 21:04 286 21:33
2018 Aug 22 (Wed) 07:04 07:32 74 14:18 61S 21:02 286 21:31
2018 Aug 23 (Thu) 07:05 07:33 74 14:18 61S 21:01 286 21:30
2018 Aug 24 (Fri) 07:06 07:34 75 14:17 61S 21:00 285 21:28
2018 Aug 25 (Sat) 07:07 07:35 75 14:17 60S 20:58 285 21:26
2018 Aug 26 (Sun) 07:08 07:36 76 14:17 60S 20:56 284 21:25
2018 Aug 27 (Mon) 07:09 07:37 76 14:16 60S 20:55 284 21:23
2018 Aug 28 (Tue) 07:10 07:38 76 14:16 59S 20:53 283 21:22
2018 Aug 29 (Wed) 07:11 07:39 77 14:16 59S 20:52 283 21:20
2018 Aug 30 (Thu) 07:12 07:40 77 14:16 58S 20:50 282 21:18
2018 Aug 31 (Fri) 07:13 07:41 78 14:15 58S 20:49 282 21:17

Vuelve atrás (Back to form) y cambia Sun por Sirius. Deja los otros datos igual y vuelve a imprimir:
                                                        
                                                              Sirius                                

                            Templo Debod                             
           Location:  W  3°43'04.0", N40°25'27.0",   657m           
              (Longitude referred to Greenwich meridian)

Time Zone: 2h 00m east of Greenwich

Date Rise Az. Transit Alt. Set Az.
(Zone)
h m ° h m ° h m °
2018 Aug 01 (Wed) 07:18 112 12:21 33S 17:24 248
2018 Aug 02 (Thu) 07:14 112 12:17 33S 17:20 248
2018 Aug 03 (Fri) 07:10 112 12:13 33S 17:16 248
2018 Aug 04 (Sat) 07:06 112 12:09 33S 17:12 248
2018 Aug 05 (Sun) 07:02 112 12:05 33S 17:08 248
2018 Aug 06 (Mon) 06:58 112 12:01 33S 17:04 248
2018 Aug 07 (Tue) 06:54 112 11:57 33S 17:00 248
2018 Aug 08 (Wed) 06:50 112 11:53 33S 16:56 248
2018 Aug 09 (Thu) 06:46 112 11:49 33S 16:52 248
2018 Aug 10 (Fri) 06:43 112 11:46 33S 16:49 248
2018 Aug 11 (Sat) 06:39 112 11:42 33S 16:45 248
2018 Aug 12 (Sun) 06:35 112 11:38 33S 16:41 248
2018 Aug 13 (Mon) 06:31 112 11:34 33S 16:37 248
2018 Aug 14 (Tue) 06:27 112 11:30 33S 16:33 248
2018 Aug 15 (Wed) 06:23 112 11:26 33S 16:29 248
2018 Aug 16 (Thu) 06:19 112 11:22 33S 16:25 248
2018 Aug 17 (Fri) 06:15 112 11:18 33S 16:21 248
2018 Aug 18 (Sat) 06:11 112 11:14 33S 16:17 248
2018 Aug 19 (Sun) 06:07 112 11:10 33S 16:13 248
2018 Aug 20 (Mon) 06:03 112 11:06 33S 16:09 248
2018 Aug 21 (Tue) 05:59 112 11:02 33S 16:05 248
2018 Aug 22 (Wed) 05:55 112 10:58 33S 16:01 248
2018 Aug 23 (Thu) 05:51 112 10:54 33S 15:57 248
2018 Aug 24 (Fri) 05:47 112 10:50 33S 15:53 248
2018 Aug 25 (Sat) 05:44 112 10:47 33S 15:50 248
2018 Aug 26 (Sun) 05:40 112 10:43 33S 15:46 248
2018 Aug 27 (Mon) 05:36 112 10:39 33S 15:42 248
2018 Aug 28 (Tue) 05:32 112 10:35 33S 15:38 248
2018 Aug 29 (Wed) 05:28 112 10:31 33S 15:34 248
2018 Aug 30 (Thu) 05:24 112 10:27 33S 15:30 248
2018 Aug 31 (Fri) 05:20 112 10:23 33S 15:26 248

Si has leído el artículo sobre la salida heliacal de Rigel sabrás que no buscamos el fenómeno astronómico exacto del día en que Sirio sale primero que el sol, fenómeno que en este caso sucede el 3 de Agosto a las 7:10. Buscamos el primer día donde vemos a simple vista, igual que hacían los antiguos egipcios, la estrella emerger primero que el sol. Para ello cotejamos Rise Az. de Sirio con el crepúsculo náutico y con el crepúsuclo astronómico. 

Para el crepúsculo náutico restamos media hora al crepúsculo civil (Begin Civil Twilight) y lo cotejamos con la salida de Sirio (Rise Az.), obteniendo el día 15 de Agosto a las 6:23. Para el crepúsculo astronómico restamos una hora al crepúsculo civil y volvemos a cotejar, obteniendo el 21 de Agosto a les 5:59.

Ahora sabemos que entre el 15 y el 21 de Agosto tenemos muchas posibilidades de ver la salida de Sirio a simple vista. Pero si quieres saber cual será el primer día exacto, no te queda más remedio que salir a ver las estrellas cada amanecer entre los días establecidos hasta que veas emerger a Sirio por el horizonte. 

Ten en cuenta que si en la línea de tu horizonte hay edificios, montes, árboles… la salida de la estrella se va a retrasar respecto a los cálculos realizados, ya que primero deberá salvar estos obstáculos para emerger delante de tus ojos. Si este es tu caso, para saber el margen de error en minutos, unos días antes coteja la salida del sol de las tablas (Rise Az.) con la hora en que lo ves salir con tus ojos. La diferencia de tiempo es lo que tardará también Sirio en salir por encima de esta barrera. 

La salida de Sirio era una de las fiestas más importantes para el Antiguo Egipto porque señalaba el primer día de año nuevo. Esta fiesta se llamaba Wep Ronpet y se calculaba para el lugar donde el rey vivía. Hay quien lo celebra cuando la estrella emerge en Egipto, otros cuando se produce el fenómeno astronómico aunque no sea visible, nosotros buscamos el primer día en que la estrella puede verse en el cielo porque exponemos las imágenes de los dioses bajo sus rayos para que se carguen con el sol del primer día del año sótico.

¡Feliz Wep Ronpet!

Manifestaciones divinas y animismo

Los antiguos egipcios tenían fuertes creencias animistas. Los dioses se manifestaba en el mundo natural, y cada una de estas manifestaciones se consideraba un Ba divino. Por ejemplo, el dios Ra se manifestaba a través de las garzas reales, consideradas el emblema del Ave Fénix, para mostrar su voluntad. De la misma forma, el dios Sobek podía manifestarse a través de los cocodrilos, Bastet a través de los gatos, y así con la mayoría de dioses egipcios zoomorfos. De esta manera los dioses no solo eran unos seres divinos que habitaban en un plano superior de existencia, sino que también vivían en el mismo mundo que el nuestro y se manifestaban a través de los seres de naturaleza, incluyendo las estrellas, los planetas, los fenómenos atmosféricos, la crecida del Nilo, los árboles, las plantas y los minerales. Detrás de toda forma de vida y fenómeno natural podía manifestarse una divinidad.

 
Los dioses siguen manifestándose a través de la naturaleza, pero será difícil que Sobek pueda adoptar la forma de un cocodrilo para advertirnos de algún peligro o transmitir un mensaje a no ser que vivamos a orillas del Nilo o en algún lugar donde estos impresionantes animales habiten. Cada región tiene sus propia biodiversidad, y es importante que conozcamos los espíritus de la naturaleza que habitan en el mismo lugar que nosotros para aprender, colaborar y entender.

La diferencia entre dioses y espíritus es clara en algunos casos y confusa en otros. Para algunos animistas todo son espíritus, y cuando uno es claramente más poderoso o destaca por algún motivo en particular se lo llama dios o diosa para diferenciarlo del resto. Otros creen que un dios o una diosa es un ser superior que gobierna sobre los espíritus de la naturaleza, como sería el caso de Pan y las ninfas. En este último caso el dios o la diosa serían parecidos a un árbol que crea su propio ecositema, y todos los seres que viven en él serían los espíritus de su séquito. De alguna manera, y seguramente influenciados por la cultura monoteísta del dios distante, hay un sentir general sobre los dioses que los hace más abstractos e inaccesibles que los espíritus de la naturaleza. 

Los humanos tenemos tendencia a vernos a nosotros mismos separados de la naturaleza y no siempre nos damos cuenta de que también somos espíritus de la tierra. Cuando nos incluimos en el mundo que habitamos desde el animismo, dejamos de ser espectadores y usuarios de nuestro planeta, y la realidad queda poblada casi instantáneamente de dioses y espíritus a los que respetar y con los que compartir y aprender. Quizá sea por la perspectiva cada vez más materialista y menos animista que sentimos el otro mundo (el mundo espiritual o de los espíritus) como algo distante, pero en realidad sigue aquí. Cuando nos reconocemos como parte de él sus puertas se abren de par en par. 

Mabon

El equinocio de otoño coincide con la cosecha de las uvas. Tenemos la suerte de vivir en una comarca dedicada al vino, por donde vayamos hay tierras sembradas de vides, y en estos momentos llenas de máquinas cosechadoras o trabajadores que recogen la preciada fruta. En noviembre se hará la primera cata, el vino verde y el primer mosto fermentado estarán listos. 

Esta vez hemos decidido celebrar el Equinoccio de Otoño en el campo, aprovechando los últimos días de buen tiempo. Ha sido un verano intenso, necesitamos celebrar el Equinoccio con sencillez, sin presión ni obligación. Refugiados de miradas indiscretas en medio de un encinar, reflexionamos sobre la cosecha de nuestros logros, sobre lo que ha salido bien y también sobre lo que ha salido mal. Hacemos balance, pensamos en cómo acercarnos más al siempre cambiante equilibrio interno. Hablamos sobre las nuevas tareas que Isis nos ha asignado y nos asombramos de hasta qué punto encajan en nuestra manera de ser, entreviendo los beneficios que conllevarán para nosotros y para los demás, tomamos más conciencia de nuestro propio camino individual y como Iseum. Ofrendamos pan, uvas y vino, ofrendamos palabras del corazón. Aprendemos a dejar ir lo que ya no necesitamos con dulzura, imitando a los árboles que sencillamente dejan caer las hojas, sin retenerlas, sin apego Cruzamos las puertas del otoño con ilusión y esperanza.

 
¡Feliz Equinoccio de Otoño!

Wep Ronpet

Celebrar los cinco días epagomenales del antiguo calendario egipcio tiende un puente entre el pasado y el presente. Cada día preparamos un altar para el dios correspondiente, celebrando su nacimiento, pidiendo sus bendiciones, realizando ofrendas, oraciones y meditaciones. Son días en los que intentamos apartarnos todo lo posible de la vida mundana, buscando tiempo para el recogimiento y el encuentro con lo sagrado. 
 
En el primer día epagomenal celebramos el nacimiento de Osiris. Dispusimos velas de color verde, el color de la vida vegetativa, puesto que él fue un dios muy vinculado a la agricultura en los márgenes del río Nilo. Hojas de vid y trigo por ser sus cultivos más representativos. En el cuenco tierra negra y fértil coronada con resina de pino, uno de sus árboles sagrados, y en el centro una piedra luna por ser un dios lunar, aventurina representando su potestad sobre la vida y ónix negro para su potestad sobre la muerte. Ofrendamos pan hecho en casa junto con vino tinto, agua y cerveza.
 
 
En el segundo día celebramos el nacimiento de Horus el Viejo, disponiendo velas anaranjadas por ser el color de la puesta de sol que nosotros asociamos a este dios. Detrás de él laurel para la victoria y por su asociación solar. Como ofrenda naranjas y vodka. Acompañando el conjunto incienso de olíbano, canela y pétalos de caléndula, todo con connotaciones muy solares y cálidas.
El tercer día honramos el nacimiento de Seth, disponiendo velas rojas como su cabello y su fogosidad. Detrás de él lentisco y claveles rojos, asociados al dios según nuestra propia UPG (unverified personal gnosis). Ofrendamos whisky, también llamado agua de vida o de fuego, y agua pura y cristalina en memoria de los oasis ocultos en el desierto que él regenta. Completan el conjunto la manzana, raíz de jengibre, granos de café e incienso de sangre de draco. 
 
El cuarto día honramos el nacimiento de nuestra madre espiritual Isis con velas azules, el mismo color que el lapislázuli, su piedra favorita. Dispusimos flores blancas de lirio en sustitución de los tradicionales lotos que no crecen en nuestra zona. Detrás de la diosa hojas de almendro, uno de sus árboles sagrados. Delante de ella una vela en su palmatoria en forma de loto azul. Entregamos ofrendas de almendras, limones, agua, incienso de mirra y leche.
El último día epagomenal lo dedicamos a celebrar el nacimiento de Neftis. Dispusimos velas de color lila, porque es el color de la transmutación, y ella es para nosotros una diosa muy poderosa en este aspecto. Según nuestra propia UPG la amatista se asocia muy bien con Neftis. Dispusimos también petunias moradas, chocolate con leche, agua y licor casero, acompañado por galletas de chocolate e incienso de estoraque.  
Al día siguiente nos despertamos temprano y esperamos con ilusión la salida helíaca de Sirio junto a las estatuillas de nuestros dioses egipcios, para que el primer sol del año las bañase con su bendita luz.


Es un momento del año donde el velo, al igual que en Samhain, se retira, y el contacto con el otro lado es más accesible, especialmente con las divinidades y espíritus del antiguo Egipto. Es un buen momento para practicar algún tipo de adivinación y predecir los acontecimientos del próximo año sótico que se inicia. También es un buen momento para realizar execraciones (devolver al plano mundano algo sagrado) y consagraciones (hacer sagrado algo mundano). Por ejemplo, si en el pasado consagramos una estatuilla que por el motivo que sea no queremos utilizar más podemos execrarla. O si por el contrario hemos comprado una estatuilla y queremos utilizarla con fines religiosos, podemos ahora consagrarla. 

¡Feliz nuevo año sótico!

 

Litha

IMG_5229Durante el Solsticio de Verano o Litha celebramos La Gran Fiesta de Ra. Las hogueras que antaño ardían durante el solsticio  fueron trasladadas al día de San Juan, aún así, el significado purificador del fuego no se ha perdido. 
 
Según el mito, el dios Ra tomó forma humana y gobernó Egipto como el primer rey. Gracias a Él, la tierra era fértil y garantizaba abundantes cosechas, no había pobreza ni hambrunas e instauró leyes para garantizar el orden y la justicia siguiendo la Regla de Maat. Cuando dejó atrás su juventud y entró en la madurez un grupo de humanos se reveló en su contra para forzar la abdicación y elegir a un nuevo rey. Ra, sintiéndose traicionado, pidió a la Vaca Celeste que lo elevase hasta las estrellas, abandonando así a sus mortales hijos.
Ra pidió consejo a los otros dioses. ¿Qué debía hacer con esos vástagos subversivos que no respetaban los ciclos ni la vejez? Siguiendo el consejo del dios Nun, apoyado por los otros dioses, envió a su Ojo, su fiera hija Sekhmet, para que destruyera a los que habían conspirado en su contra. Así fue como la diosa, convertida en una formidable, terrible y poderosa leona, cumplió con la voluntad de su padre y diezmó, ebria de sangre, a los rebeldes. Pero Sekhmet entró en un frenesí imparable, y Ra, previendo la masacre que iba a acontecer, hizo preparar siete mil jarras de cerveza teñidas de rojo para que pareciera sangre. Sekhmet bebió el brebaje que hábilmente habían dispuesto en su camino, deleitándose en cada trago, hasta que finalmente el sueño la invadió por completo y la matanza cesó. Ra pidió a su hija que volviera a Él, puesto que era su Ojo, pero ahora ya no era Sekhmet, una vez apaciguada se había vuelto dulce y bajo esta nueva forma se la llamó Hathor. Así fue como Ra volvió de nuevo a Egipto para seguir gobernando a los que sí respetaban los ciclos y entendían la sabiduría que la madurez trae consigo.
 
En nuestra particular hoguera de Litha vemos el poder purificador de Sekhmet y el frenesí destructor que puede convertir un fuego controlado en un incendio, que no sólo arrasa lo que ya no sirve, sino que avanzando ciegamente siega la vida de forma cruel e indiscriminada. Ra nos regala el fuego purificador, y también la capacidad de dirigirlo adecuadamente para destruir solamente lo que ya no nos sirve y dejar intactos los frutos de nuestro aprendizaje. 
 
¡Feliz Litha! ¡Feliz Gran Fiesta de Ra!

Beltane

IMG_6139La fiesta de la Bella Reunión (heb en sekhen nefer) fue una celebración del antiguo Egipto en la que Hathor viajaba desde su templo en Dendera hasta el templo de Horus en Edfú para reunirse con él y celebrar su unión.

La sagrada imagen de oro de Hathor recorría 160 km desde su hogar hasta Edfú durante cuatro días. Cinco barcos más pequeños remolcaban la gran barca de Hathor por el río Nilo. No olvidemos que los egipcios “despertaban” las imágenes de sus dioses a través de ciertas ceremonias mágicas, así pues, no remolcaban una imagen, sino la propia Hathor o un Ba (manifestación) de la diosa. La barca de Hathor se llamaba Nebet Merit, que se puede traducir por “Señora del Amor” o “Señora Amada”. En otros barcos acompañantes se desplazaban los sacerdotes y sacerdotisas de Hathor.

La fiesta de su partida, en Dendera, era espléndida. En ella se reunían peregrinos dispuestos a seguir el recorrido de la diosa, incluyendo tanto a representantes de importantes ciudades como a devotos del pueblo llano. La primera parada se realizaba en Karnak, donde Hathor visitaba a la diosa Mut. Al segundo día Hathor se detenía en Per-Mer, donde se encontraba con la diosa Anukis. El tercer día lo pasaba en Nehen (Hieracómpolis) donde un Horus local se unía a su procesión y se convertía en su protector.

Al cuarto día, coincidiendo con la luna nueva, Horus de Edfú salía de su templo para ir al encuentro de su amada al norte de la ciudad, en un lugar llamado Wetjeset Hor, que significa “donde Horus se exalta” al reunirse con Hathor. Este lugar se consideraba el montículo primigenio, donde la creación se originó, y en él se había establecido un templo. Es aquí donde Hathor y Horus se encuentran, de su reunión emergerá la nueva vida, análoga a la creación primigenia. En Wetjeset Hor se ofrecen las primeras cosechas, que refuerzan el carácter de regeneración que acompaña a ambas divinidades.

Cuando la noche empieza a caer, Hathor y Horus se dirigen al gran templo de Edfú, donde los servidores de los dioses ya han preparado la cámara nupcial. Su entrada al templo va precedida por gritos de júbilo y aplausos de la multitud que los espera y acompaña. Esa misma noche se ofrece un esperado y gran banquete público para los asistentes y peregrinos.

Al día siguiente se celebraba el Festival de Behdet (Edfú), en el que los dioses salían del templo para “llegar a la presencia de Ra”, o sea, para ser bañados por los rayos solares. Luego, las divinidades se desplazaban en procesión a la necrópolis, donde era imprescindible presentar sus respetos a los difuntos que fundaron la ciudad y otorgarles la regeneración. Allí se sacrificaban animales de pelaje rojo, afirmando así el dominio de Horus sobre las Dos Tierras y sobre el dios pelirrojo Seth. Luego se celebraba “el pisar la tumba”, o sea, borrar las huellas que conducen a las secretas moradas de la eternidad para evitar el robo de los tesoros que acompañaban a los difuntos. Finalmente se liberaban cuatro gansos, simbolizando el poder de Horus sobre los cuatro puntos cardinales, sobre la totalidad de Egipto.

Así se iniciaban los catorce días festivos en honor a Hathor y Horus, que culminarían con la luna llena del mes de Mesore. Durante estos días se celebraban diferentes rituales mágicos públicos de execración, como la destrucción de hipopótamos de cera roja, el pisoteo de peces, el recuento de enemigos y su castigo… En el cuarto día, Hathor y Horus celebran el nacimiento de su hijo Ihy, el Señor de la Música, el Señor del Sistro. El resto de días festivos posiblemente se repetían las execraciones y se realizaban más rituales de regeneración en templos cercanos o para los emisarios representantes de las diferentes capitales de los nomos (distritos) egipcios.

Desde diferentes puntos de Egipto, llegaban ofrendas para Hathor y Horus, siendo las más apreciadas las primicias de la cosecha. Cada día se les ofrecía carne, aves, panes, abundante cerveza, leche, dátiles y todo tipo de pasteles dulces. Se realizaban muchos bailes y se cantaban muchas canciones para complacer a Hathor. Los textos del propio templo de Edfú explican que “el olor a mirra se olía a una milla de distancia, la ciudad estaba recubierta de fayenza, brillaba con natrón y estaba completamente adornada con guirnaldas de flores y hierbas frescas. Los jóvenes pasaban el día ebrios, los ciudadanos estaban contentos y las mujeres lucían hermosas, el regocijo se extendía por doquier. El sueño se evitaba hasta el amanecer.” Dentro del templo se celebraban rituales para la regeneración de la vida propiciada por la unión de Hathor y Horus, garantizando así la prosperidad de Egipto y las buenas cosechas un año más. Cuando los días festivos llegaban a su fin, Hathor abandonaba Edfú y volvía a su hogar en Dendera.

En el Isis Sothis Iseum celebramos la unión del dios y la diosa, bajo el aspecto de Horus y Hathor, en Beltane. La regeneración de la vida y las ofrendas de las primeras cosechas tienen un notable paralelismo con las fiestas de mayo, la celebración de la vida en el momento álgido de la primavera.

¡Feliz Beltane! ¡Feliz fiesta de la Bella Reunión!

Luna Llena

lunallenaiseum28229Los antiguos egipcios celebraban la luna llena, llamada Tepy-Semdet, viendo en ella la restauración del Ojo de Horus.

Según el mito, durante la contienda entre Horus y Seth por la sucesión al trono de Egipto, Horus le arrancó los testículos a Seth, y Seth le sacó el ojo izquierdo, asociado con la luna, a Horus. Thoth, el guardián de la luna, encuentra los fragmentos del ojo, los cuenta y los vuelve a unir. Ahora el ojo se llama Udjat, y Thoth se lo devuelve a Horus.

Durante la batalla entre Horus y Seth, entre la luz y la oscuridad, lo que le sucede al ojo de Horus representa las fases de la luna: cuando es fragmentado y arrojado al espacio exterior es la luna oscura, cuando Thoth lo restaura es la luna llena que trae consigo el regreso de Maat, el buen orden del universo.

Al mismo tiempo, la reconstrucción del ojo de Horus también simboliza la reconstrucción del cuerpo desmembrado de Osiris por Isis, Neftis y Anubis. De esta forma el Ojo Udjat quedó relacionado con la vida eterna, y era entregado a los reyes para asegurar su resurrección en la Duat. También servía de amuleto contra cualquier tipo de aprensión frente a un viaje para ver el camino claro por delante. 

El ojo izquierdo de Horus está asociado con la luna, portadora del rocío y los poderes secretos de la noche. Es el ojo sanado, y por lo tanto el ojo que sana, de ahí los dones curativos de la luna, especialmente de la luna llena. Durante el periodo greco-romano Isis fue asociada a la luna y la magia curativa por considerarse la responsable de la resurrección de Osiris. De la misma manera que Thoth restaura el ojo de Horus, Isis le devuelve la vida a Osiris.

La celebración de la luna llena se puede abordar desde los diferentes significados y perspectivas que los mitos nos ofrecen, todos con el denominador común de la sanación y la plenitud. En el Iseum hemos decidido dar prioridad a la magia curativa de Isis durante las lunas llenas, entregando  las peticiones a la diosa, consultando el oráculo, orando y meditando.

¡Feliz Luna Llena!

El Hisopo

 

El hisopo (Hyssopus officinalis) es una planta que se desarrolla en Europa, Medio Oriente y las costas del mar Caspio. Al crecer se convierte en una mata que en verano produce flores azuladas en forma de espiga muy fragantes. Es una especie rústica que tolera bien la sequía y los suelos arcillosos o calcáreos. De la planta se aprovechan los tallos que se recolectan cuando están floridos, dejándose secar en un lugar oscuro y sin humedad. El hisopo es un arbusto melífero, y cuando lo plantamos en nuestro jardín o balcón estamos ayudando a la producción de miel de las abejas. Como planta medicinal se utiliza por sus propiedades balsámicas, expectorantes, antitusivas y antisépticas. También se usa en infusión fría como colirio para lavar los ojos y aliviar irritaciones.
 
Pero el hisopo también es la planta purificadora asociada a Isis por excelencia. En el libro The Mysteries of Isis, deTraci Regula nos explica:

Quizá el más potente purificador herbal sea el hisopo, utilizado durante milenios. En la Enciclopedia de las Hierbas Mágicas, Scott Cunningham ofrece antiguas versiones del nombre de hispo como “Yssop” o “Isopo”, las dos derivadas de la forma medieval del nombre Isis como “Ysis, Dama de las hierbas” tal y como se la describe en el manuscrito de Christine de Pisan.

Como hierba purificadora, el hisopo ha sido usado en ritos judíos y cristianos, y sigue siendo usado por los practicantes del judaísmo en la mikveh (“piscina” ritual) durante el baño purificador.

Fragante y limpio, el hisopo imparte una inequívoca cualidad al agua que puede sentirse sutilmente como una trémula efervescencia. Cuando te sientas demasiado desordenado espiritualmente por las demandas del mundo o estés pasando por trastornos emocionales, un baño de hisopo puede ayudarte a restaurar el equilibrio interno. Es muy apropiado usar hisopo antes de ritos o celebraciones, o antes de eventos seculares importantes en tu vida.

Cuando compras, recolectas o cultivas hierbas con propósitos purificadores, insiste en que sean de la mejor calidad, libres de pesticidas o polución por estar cerca de transitadas carreteras. El té de hisopo es leñoso, con hojas y muchos pequeños tallos. Dependiendo del momento del año, puede tener flores salpicadas de púrpura, rosa o azul.

Para realizar un baño purificador con hispo, pon a hervir un litro de agua con un buen puñado de la planta seca. Cuando el hervor sea fuerte aparta del fuego, tapa y deja reposar hasta que se enfríe. Ahora ya puedes colar y añadir al agua del baño con un puñado de sal para potenciar la purificación. Si no tienes baño, puedes echarte por encima la decocción de hisopo mezclada con un poco de natrón al final de la ducha. Si al terminar sientes tu piel seca, úngete con aceite de almendras dulces mezclado con unas gotas de aceite esencial de mirra u otro aceite de tu gusto.  
 
Cuando sumerjas tu cuerpo en el baño puedes decir: Isis es pura, yo soy puro/a. Repite esta frase mientras visualizas como la tensión sale de tu cuerpo y se disuelve en el agua, repite tantas veces como haga falta hasta sentir que realmente te has liberado de cargas innecesarias. Termina dando las gracias a Isis.