Sirio, la estrella de Isis

Resultado de imagen de ancient egypt sirius starLa estrella Sirio, conocida por los griegos como Sothis y por los egipcios como Sopdet, pertenece a la constelación de Canis Major, siendo su estrella más brillante.

Su salida helíaca señalaba la crecida del río Nilo en el antiguo Egipto y el inicio del nuevo año. La estrella Sirio y su constelación están relacionadas con Isis de la misma manera que la constelación de Orión lo está con Osiris.

Los antiguos egipcios comprobaron que cada cuatro años, la salida helíaca de sirio se retrasaba un día, y calcularon que un ciclo sótico tenía 1460 años. Cuando este ciclo terminaba, la salida de Sirio coincidía con el año solar, que en su caso se producía en el Solsticio de Verano. El emperador romano Antonio Pío hizo una moneda conmemorativa para celebrar dicho evento en el año 139. Así pues, la siguiente coincidencia de ciclos sucedió en el año 1499 y la próxima será en el año 3059.

Isis en Sirio recibe el nombre de Sopdet, que significa mujer hábil, astuta y bien calificada. Sopdet es la esposa de Sah, el nombre que recibe Osiris en Orión. Sopdet y Sah son los padres de Sopdu, asociado unas veces a Venus y otras al Sol y Horus.
 
Sopdet fue considerada una deidad agrícola por estar relacionada con la crecida del Nilo, otorgando fertilidad a la tierra. Por ello se la consideró una diosa madre y se la asoció a Isis. En unas tablillas de la primera dinastía, vemos a Sopdet representada como una vaca con una planta sin identificar entre sus cuernos. Posteriormente se la representó como una mujer portando a veces una corona blanca y una estrella de cinco puntas. Durante el periodo griego se la asoció con Anubis, como el chacal que habita la constelación del perro. En la época romana se la representó como una mujer cabalgando un enorme perro o lobo.
 
En el Antiguo Egipto, la estrella Sirio desaparecía del cielo durante 70 días, el tiempo que duraba el proceso de momificación. Hoy en día, en el lugar donde nosotros vivimos, desaparece del cielo visible durante 75 días. Cuando el difunto era justificado mediante el pesaje de su corazón, se convertía en Akh, una brillante estrella que sería recibida a la nueva vida por Sopdet (Isis) y Sahu (Osiris), quienes la guiarían hasta su lugar de reposo, los campos de Iaru, el paraíso egipcio. La creencia de que al morir los difuntos se convierten en estrellas ha pervivido hasta nuestros tiempos.
 
Al lado de la constelación de Orión, un poco más arriba de Canis Major, encontramos la constelación de Canis Minor, cuya estrella más brillante es Procyon, asociada a Neftis, la hermana gemela de Isis. Durante el Solsticio de Invierno puede verse en el cielo el Triangulo de Invierno, un triangulo invertido casi equilátero formado por Sirio (Isis), Procyon (Neftis) y Betelgueuse (Osiris).
 

Esta disposición estelar queda representada en los motivos pictóricos egipcios donde Isis y Neftis sustentan a Osiris, quedando reflejado así el nacimiento de Horus como el nuevo Osiris durante el Solsticio de Invierno que justo acabamos de pasar.

Plutarco afirmaba que para los egipcios, Sothis era el alma de Isis, y la constelación de Orión la de Osiris. En la antiguedad y aún hoy en día podemos ver cómo el mito de Isis que busca a su esposo se manifiesta en los cielos, ya que la constelación de Orión parece moverse por el firmamento seguida siempre de la estrella Sirio (Isis) y Procyon (Neftis), representando la búsqueda de Osiris por parte de las Dos Hermanas.

Hay mucha más información respecto a esta bella estrella, pero en este artículo he querido dar una breve explicación sobre Sirio. Busca la estrella en el cielo y deja que te bañe con su luz. Es la misma estrella que contemplaban los antiguos egipcios, griegos y romanos, viendo en ella a la gran diosa Isis. Es la misma que han contemplado durante siglos muchas otras civilizaciones fascinadas por su eterna magia.

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Sirio A y al fondo Sirio B
Imagen relacionada
Cinturón de Orión

Las Lamentaciones de Isis y Neftis

Estatuas de los lamentos de Isis y Neftis, periodo Ptolomaico, Metropolitan Museum, New York.
Recitación de las bendiciones realizadas por las Dos Hermanas en la casa de Osiris-Khentamenti, el gran dios, Señor de Abidos, el cuarto mes de la inundación, día 25, cuando se realiza lo mismo en cada uno de los lugares de Osiris y en todos sus festivales: Para bendecir su Ba, mantener firme su cuerpo, exaltar su Ka, dar aliento a la nariz de aquél que carece de aliento. Para aliviar el corazón de Isis y el de Neftis, colocar a Horus en el trono de su padre, y dar vida, estabilidad y poder a Osiris. Favorece a quien lo lleva a cabo, así como a los dioses. Recitación:
 
Habla Isis, dice:
 
¡Ven a tu casa, ven a tu casa! Tú, el Señor de On, ven a tu casa, ¡No están tus enemigos! ¡Oh, buen músico, ven a tu casa! Obsérvame, soy tu querida hermana. ¡No te alejarás de mí! ¡Oh, buen joven, ven a tu casa! Hace mucho tiempo que no te he visto, mi corazón se lamenta por ti, mis ojos te buscan. ¡Yo te busco para verte! ¿No podré verte, no podré verte, buen rey, no podré verte? Es bueno contemplarte, bueno observarte. ¡Tú, el de On, es agradable verte! ¡Ven a tu amada, ven a tu amada! ¡Unnefer, justificado, ven a tu hermana! Ven a tu esposa, ven a tu esposa. ¡Alma abatida, ven a tu señora de la casa! Soy tu hermana por tu madre. ¡No me abandonarás! Los dioses y los hombres te buscan y lloran juntos por ti. Mientras pueda verte te llamaré. ¡Llorando a lo alto del cielo! Pero tú no oyes mi voz, aunque yo sea tu hermana a quien amaste en la tierra. ¡No amaste a nadie más que a mí, la hermana, la hermana!

 

Neftis habla, dice:
 
¡Oh, buen Rey, ven a tu casa! ¡Complace a tu corazón, no hay ninguno de tus enemigos! Junto a ti, tus Dos Hermanas protegen tu féretro. ¡Te llaman llorando! ¡Vuélvete sobre tu féretro! ¡Observa a las mujeres, háblanos! Rey, nuestro Señor, ¡aleja cualquier pena de nuestros corazones! Tu séquito de dioses y de hombres te observa, ¡muéstrales tu faz, Rey, nuestro señor! ¡Nuestros rostros viven de contemplar tu cara! ¡Que tu rostro no evite los nuestros! ¡Nuestros corazones se alegran de verte, Rey! ¡Nuestros corazones están felices de contemplarte! Yo soy Neftis, tu amada hermana, tu enemigo está derrotado, no estará, estoy contigo, el guardián de tu cuerpo, por toda la eternidad.

 

Isis habla, dice:
 
¡Salve a ti!, el de On, asciendes por nosotros cada día en el cielo, no dejamos de ver tus rayos, Thot, tu guardián, eleva tu ba, en la barca diurna, en ese tu nombre de ‘Luna’. He venido para contemplar tu belleza en el Ojo de Horus, en tu nombre de ‘Señor del festival del sexto día’. Junto a ti, tus cortesanos no te abandonarán, conquistaste el cielo por tu deseo de majestad, en ese tu nombre de ‘Señor del festival del decimoquinto día’. Asciendes por nosotros como Ra cada día, brillas por nosotros como Atum, dioses y hombres viven de contemplarte. Cuando te elevas por nosotros iluminas las Dos Tierras, la tierra se ilumina completamente con tu presencia, los dioses y los hombres miran hacia ti, ningún mal acontece sobre ellos cuanto tú brillas. Cuando atraviesas el cielo tus enemigos no están, yo soy tu guardián todos los días, vienes a nosotros como niño en la Luna y el Sol. ¡No dejamos de contemplarte! Tu sagrada imagen, Orión, en el cielo, amanece y se establece cada día; Yo soy Sothis, quien le sigue. ¡No me apartaré de él! La noble imagen surge de ti, alimenta a dioses y hombres; los reptiles y rebaños viven de ella. Fluyes de tu caverna para nosotros, justo a tiempo, vertiendo agua a tu ba, haciendo ofrendas a tu ka, para alimentar a dioses y hombres por igual. ¡Salve, mi Señor, no hay ningún otro dios como tú! El cielo tiene tu ba, la tierra tu forma, el Más Allá está repleto de tus secretos. Tu esposa es tu guardiana. ¡Tu hijo Horus gobierna las tierras!
Neftis habla, dice:
 
¡Oh, buen Rey, ven a tu casa! Unnefer, justificada, ven a Dyedet. ¡Oh, toro robusto, ven a Anpet! ¡Oh, amante de mujeres, ven a Hat-mehyt! ¡Ven a Dyedet, el lugar que tu ba ama! Los bas de tus padres son tus compañeros, tu joven hijo Horus, el niño de tus Hermanas, se encuentra ante ti; yo soy la luz que te protege cada día. ¡No te abandonaré nunca! ¡Oh tú, el de On, ven a Sais! ‘Saita’ es tu nombre; ven a Sais para ver a tu madre Neith, buen niño, ¡no te alejarás de ella! Ven a sus colmados senos, buen hermano, ¡no te alejarás de ella! ¡Oh, hijo mío, ven a Sais! ¡Ven a Sais, tu ciudad! Tu lugar está en el Palacio. ¡Descansarás para siempre al lado de tu madre! Ella prtege tu cuerpo, repele a tus enemigos. ¡Ella guardará tu cuerpo para siempre! ¡Oh, buen Rey, ven a tu casa, Señor de Sais, ven a Sais!
 
Isis habla, dice:
 
¡Ven a tu casa, ven a tu casa! Buen Rey, ¡ven a tu casa! Ven, observa a tu hijo Horus ¡como Rey de dioses y hombres! Ha conquistado ciudades y nomos por la grandeza de su gloria. El cielo y la tierra le temen, la Tierra del Arco siente temor ante él. Tu séquito de dioses y hombres es suyo, en las Dos Tierras, ejecutando tus ritos; tus Dos Hermanas (que están) junto a ti hacen libaciones a tu ka, tu hijo Horus te presenta tus ofrendas, de pan, cerveza, bueyes y aves. Thot recita tu liturgia, y te llama con sus hechizos; los Hijos de Horus guardan tu cuerpo, y bendicen tu ka cada día. Tu hijo Horus, defensor de tu nombre y tu capilla, hace oblaciones a tu ka; los dioses, con jarras de agua en sus manos, vierten agua para tu ka. ¡Ven a tus cortesanos, Rey, nuestro señor! ¡No te alejes de ellos!

Ahora, cuando se recita esto, el lugar debe estar completamente retirado, no debe ser visto ni oído por nadie excepto el sacerdote jefe lector y el sacerdote sem. Alguien deberá traer a dos mujeres de hermosos cuerpos, que se sentarán en el suelo, en el portal principal de la Sala de Apariciones. En sus brazos se escribirán los nombres de Isis y Neftis. Se colocarán jarras de fayenza llenas de agua en sus manos derechas y panes de ofrendas hechos en Menfis en sus manos izquierdas. Sus rostros deberán encontrarse inclinados. Esto debe ser hecho en la tercera hora del día, así como en la octava. No serás descuidado cuando recites este libro en la hora del festival.  
 

Samhain

En Samhain, durante la noche del 31 de octubre, celebramos Los Misterios de Osiris. En el antiguo Egipto tenían lugar entre el 12 y el 30 del mes de Khoiak. Los romanos conservaron esta fiesta, a la que llamaron Isia y la celebraron entre el 28 de octubre y el 3 de noviembre.

En estas fechas la noche va ganando terreno al día, entramos en la parte más oscura del año. Caen las últimas hojas de los árboles. Los rebaños se refugian en el establo. Las temperaturas inician su descenso y en las montañas caen las primeras nevadas. La falta de luz hace que nuestra energía descienda, necesitamos ropa de abrigo y pasamos más horas en espacios cerrados. Lentamente y de forma natural entramos en una inevitable etapa de introspección y reflexión profundas.

En el Equinoccio de Primavera nos centramos en el mito de la primera muerte de Osiris. En esta fiesta recordamos todo el ciclo osiríaco, pero prestamos especial atención a la segunda muerte de Osiris. Según el mito, Seth encuentra el cuerpo del dios escondido entre las marismas del Nilo y lo corta en 14 trozos que dispersa por todo Egipto. Cuando Isis advierte lo sucedido pide ayuda a su hermana Neftis y a su sobrino Anubis para que la ayuden a encontrar los trozos de Osiris. Cuando por fin los tienen todos reunidos Anubis momifica el cuerpo del dios, y Isis y Neftis trabajan juntas para devolver a la vida a Osiris tejiendo hechizos con su fuerte magia. Pero cuando Osiris vuelve a la vida ya no es el vigoroso rey de Egipto, sino el poderoso señor del Más Allá, que los egipcios llamaban Duat.

Por este motivo en Samhain honramos a Osiris como señor del Más Allá. En esta festividad también honramos a nuestros antepasados, a los familiares queridos que ya se fueron y que nos siguen dando fuerzas desde el otro lado del velo. Mostramos respeto por los ancestros del lugar donde vivimos y también por los difuntos Maestros que nos ayudaron a encontrar nuestra luz interior.

¡Feliz Samhain!

La oración de la noche

Fotografía de Bryan Pereira, Pyramid at sunset in Egypt.








Por la mañana el Rito del Despertar nos recuerda nuestra naturaleza divina y su relación con Isis. Para la oración del atardecer, cuando el sol se pone, escogemos realizar la invocación a Isis del libro La Magia de Isis de Isidora Forrest. Una vez encendida la vela y el incienso recitamos la oración para despertar la presencia de Isis en nuestro corazón. 

Oh Isis, hermosa en todos tus nombres,
Te llamo con el aliento de mi cuerpo,
Te llamo con el latido de mi corazón,
Te llamo con el pulso de mi vida,
Te llamo con las palabras de mi boca,
Te llamo con los pensamientos de mi mente,
Te llamo, Poder y Vida y Creación.
Te llamo a ti, ¡Isis, Isis, Isis!

Ahora es el momento de escuchar sus palabras, recibir sus consejos, pedir su guía, meditar o hacer cualquier otra práctica espiritual de nuestro agrado para terminar el día.  

¡Felices sueños!

La oración de la mañana

 

Fotografía de Armando Picciotto, Sunrise on the Nile


Cada mañana, devotos, sacerdotes y sacerdotisas de Isis, nos unimos en oración en el Rito del Despertar, trazando un puente entre el pasado y el presente al decir las mismas palabras que los antiguos egipcios entonaban para despertar a Isis en sus templos.

Este es un himno antiguo, que deTraci Regula ha hecho renacer con fuerza a través de su libro The Mysteries of Isis, y que la mayoría de Iseums y Lyceums incluyen en sus enseñanzas. Delante de tu altar enciende una vela, respira hondo, prepárate para despertar a Isis dentro de tu ser, para que así te acompañe durante tu jornada. Solo necesitas unos pocos minutos para realizar esta sencilla devoción, repítela tantas veces como desees durante el día para mantener viva la llama divina de tu corazón.

Despierta, Despierta, Despierta, 
Despierta en paz,
Señora de la paz,
Levántate en paz,
Levántate en belleza,
Diosa de la Vida,
Perfecta en el Cielo,
El Cielo está en paz,
La Tierra está en paz.
Oh Diosa,
Hija de Nut,
Hija de Geb,
Amada de Osiris,
Diosa rica en nombres.
Alabanzas a ti,
Alabanzas a ti,
Yo te adoro,
Yo te adoro,
Dama Isis!
 
Aquí sigue la versión en antiguo egipcio:
 
Nehes, nehes, nehes
Nehes em hotep
Nehes em neferu
Nebet hotepet
Weben em hotep
Weben em neferu
Netjeret en Ankh
Nefet em pet
Pet em hotep
Ta em hotep
Netjeret
Sat Nut
Sat Geb
Merit Wesir,
Netjeret asha renu
Anekh hrak
Anekh hrak
Tu a atu
Tu a atu
Nebet Aset!
 

Ostara

22d00-e.2bprimavera2b4Ostara se celebra durante el Equinoccio de Primavera, que normalmente sucede entre el 20 y el 22 de marzo. En esta fiesta damos la bienvenida a la primavera, la tierra despierta definitivamente de su letargo invernal y esto se refleja a través del mito del renacer de Osiris.

En este momento del año el color verde se impone. La savia asciende por los árboles que se llenan de hojas nuevas. Las plantas silvestres florecen y las abejas comienzan su labor polinizadora. El aumento de la temperatura y las horas de luz hace que muchos animales entren en celo. Los pájaros migratorios, como la golondrina, vuelven a nuestra tierra para criar. El calor del sol nos invita a pasar más tiempo fuera de casa, a disfrutar de la energía renovada, del inicio de una nueva etapa.

El mito del renacimiento de Osiris es el eje central de esta festividad. Osiris es el dios sacrificado que encarna los ciclos de la naturaleza. Se lo representa como un dios momificado sosteniendo un cayado y un mayal. Entre los diferentes significados de estos utensilios encontramos que el cayado podría tener su origen en los bastones de los pastores. El mayal es una herramienta que se utiliza para golpear los granos de cereal o las legumbres, separando el grano de la cáscara. Así pues, a través de este simbolismo, Osiris se muestra como el dios de la ganadería y de la agricultura. Cuando renace en primavera las labores ganaderas y agrícolas aumentan, los huertos se activan, las gallinas, ocas y demás aves domésticas ponen más huevos, los rebaños dejan definitivamente el corral y la actividad general se intensifica.

Según el mito, Osiris muere y renace dos veces. Durante el Equinoccio de Primavera nos centramos en la primera muerte de Osiris, cuando muere a manos de su hermano Seth que quería usurpar el trono de Egipto. Osiris, como señor de la ganadería y la agricultura, viajaba al extranjero para transmitir estos conocimientos a toda la humanidad. En uno de sus retornos a Egipto, Seth organizó una gran fiesta de bienvenida, y entre bromas y juegos consiguió que Osiris entrara en un sarcófago hecho a medida, donde lo encerró y tiró al Nilo para que se ahogara. Después de muchos periplos, Isis consiguió encontrar el sarcófago y revivir a Osiris a través de su poderosa magia. El hechizo duró poco tiempo, pero lograron concebir a Horus que nació nueve meses después, durante el Solsticio de Invierno.

En el Antiguo Egipto, durante las fiestas dedicadas a Osiris, los rituales incluían la elevación del Pilar Djet que representaba la vitalidad y la virilidad del dios, capaz de engendrar de nuevo la vida dentro del ciclo de la naturaleza. Gracias a la magia de Isis que lo devolvía a la vida, Osiris podía hacer reverdecer los campos y aumentar la salud y la fertilidad del ganado, garantizando así la prosperidad para su pueblo.

¡Feliz Equinoccio de Primavera!

Imbolc

IMG_6089Imbolc es la festividad que se celebra en la mitad del invierno, el 2 de febrero, cuando la luz del sol va en aumento. Su presencia se establece en el cielo de la misma manera que el dios Horus establece su reinado en la tierra.

Los almendros en flor anuncian la llegada del buen tiempo. La temperatura se eleva, la nieve y el hielo de las montañas se funden renovando el agua de los ríos y avivando las semillas dormidas bajo tierra. Los partos de las ovejas, las cabras y las vacas aumentan, y el excedente de leche se convierte en productos lácteos de todo tipo y en emblema de abundancia.

En esta festividad recordamos la contienda entre Horus y Seth, que termina cuando Horus es proclamado sucesor de Osiris y nuevo rey de Egipto. En Imbolc celebramos que Horus es entronizado y que reinará siguiendo la regla de Maat, garantizando que la luz de la armonía, la paz y la justicia iluminen al mundo. Es una fiesta de restauración y renovación, llena de esperanza y nuevas promesas.

La coronación del rey de Egipto se celebraba 70 días después de la muerte del antiguo faraón, pero también se realizaba simbólicamente al principio de cualquier evento importante como el cambio de las estaciones o la crecida del Nilo para representar el inicio de una nueva etapa. Como todos los rituales egipcios, la ceremonia empezaba por una purificación, después el rey recibía su título oficial compuesto de cinco nombres y con la Doble Corona en la cabeza se sentaba en dos tronos que representaban el Alto y el Bajo Egipto. Acto seguido se entrelazaba una guirnalda con papiros y lotos alrededor de una columna de madera, así los emblemas de las Dos Tierras protegerían al faraón. Después, el nuevo rey disparaba cuatro flechas en las cuatro direcciones para anunciar su dominio sobre todo Egipto. Por último el faraón debía correr alrededor de las murallas del palacio, que simbolizaban la frontera del país, afirmando una vez más su papel como regente y protector de las Dos Tierras.

A Horus también se lo identifica con la chispa divina en nuestro interior, la voz de la conciencia superior que habita nuestro corazón, y que demasiadas veces queda silenciada por el ruido del estrés y la vida cotidiana. En el Antiguo Egipto había una diosa poco conocida llamada Horet, el Horus femenino, relacionada con la diosa Hathor, pudiendo ser un aspecto de la misma. Normalmente los hombres se sienten más identificados con Horus y las mujeres con Horet, aunque no tiene porque ser forzosamente así. Otras personas sienten que su chispa divina se identifica mejor con otra divinidad. Aprovechemos esta fiesta para escuchar, para dar espacio y permitir que la luz y la voz de la divinidad interna nos inunde. Es un buen momento para renovar los lazos con nuestro verdadero Ser.

¡Feliz Imbolc!

Yule

yule iseum

Durante el Solsticio de Invierno, que normalmente sucede entre el 20 y el 22 de diciembre, celebramos la festividad de Yule.

En la noche más larga del año, Isis trae la luz al mundo, nace el pequeño Horus, también llamado Harpócrates. En la obra De Isis et Osiris, Plutarco describe como los egipcios celebraban esta festividad. 

 Se dice que Isis, cuando se dio cuenta de que estaba embarazada, se puso un amuleto protector en el sexto día de Phaophi, y que en el Solsticio de Invierno dio a luz a Harpócrates, imperfecto y nacido prematuramente, en medio de plantas que brotaban y florecían antes de su estación.

Esther Harding, analista junguiana, explica en su libro The Woman’s Mysteries:

En el solsticio de invierno, la diosa en forma de vaca dorada, cubierta por una tela negra, es llevada alrededor del santuario del difunto Osiris siete veces, representando la búsqueda de Isis en su viaje por el mundo llorando su muerte y buscando las partes mutiladas de su cuerpo. Plutarco menciona que la forma de ahuyentar a Tiphon (Seth) fue a través del uso del sistro de Isis. Tiphon es el anhelo que siempre dice “yo quiero”. Cuando caemos bajo este aspecto de nuestra naturaleza el flujo de la vida queda dañado y solo se encuentra la frustración. Nuestros deseos no pueden tomarse como la verdad absoluta, y deben adaptarse a las necesidades y los deseos de los que nos rodean o a las circunstancias del momento. Esto significa que uno no puede permanecer inmóvil o tomar una actitud inflexible. Bajo estos parámetros, las sacudidas (de la vida o el sistro) apartan la opresión de Typhon, y como Plutarco dice, la naturaleza que ha sido atada queda liberada por el movimiento que Isis trae.

Egipto era un país de grandes dimensiones y su religión tiene un largo recorrido histórico, y lo que en un lugar y un tiempo se celebraba con pleno sentido sagrado, en otro podía ser considerado profano. Para los seguidores de Isis que se ciñen a la realidad egipcia de los primeros tiempos, los anteriores textos pueden no ser muy inspiradores, mientras que para otros devotos serán la base de su práctica, como es nuestro caso, celebrando el nacimiento de Horus durante el Solsticio de Invierno.

No todos los textos egipcios antiguos consideran a Isis la madre de Horus. En los primeros tiempos, Hathor era su madre, cuyo nombre egipcio Hut-Hor o Het-Hert significa La Casa de Horus. Fue en el período tardío cuando Isis asumió la función de madre de Horus, y durante el reinado de los Ptolomeos cuando se presentó a Hathor como su esposa.

¡Feliz Solsticio de Invierno!

Olivia Robertson

Hoy hace un año que Olivia Robertson murió. Ella, juntamente con su hermano y su cuñada fundaron Fellowship of Isis. En nuestro Iseum la recordamos con cariño. Olivia fue y sigue siendo uno de los pilares de un camino que empezamos a transitar cuando nos hicimos miembros de su organización. A continuación ofrecemos la traducción de su biografía hallada en la página oficial de la FOI. Como miembros de esta Hermandad agradecemos de corazón todo el trabajo hecho por esta increíble mujer.

Olivia Melian Robertson nació en Londres el 13 de abril del año 1917, un “viernes 13!” como ella misma decía asociando la fecha como un día señalado para la Diosa. Sus padres eran Nora (Parsons) y Manning Durdin-Robertson. Ella fue la segunda de sus cuatro hijos. En 1925, cuando Olivia tenia ocho años, su familia se mudó de nuevo a Irlanda, a su hogar de origen, el castillo de Clonegal. 
 
A partir del año 1938 Olivia se formó en diferentes escuelas; la Escuela Heathfield en Ascot, la Escuela de Arte Moderno Grosvenor en Londres y la Universidad Nacional en Dublín. Ganó la beca Purser-Griffith para la History of European Painting. Cuando Olivia terminó su educación en la Universidad Nacional de Dublín en el año 1942, pasó a trabajar en la Corporación de Dublín durante cuatro años. Publicó el primer libro sobre sus experiencias en el Dublín Playground, “St. Malachy’s Court” en 1946.
 
A Olivia le encantaba pintar y dibujar, así como también escribir: “Mi escritura expresa mi mente y mi espíritu: el arte para mí muestra lo que dicta mi intuición y mi corazón”. Olivia tuvo una temprana carrera como escritora en la que a menudo ilustraba sus propios libros. Ella también realizó dos exposiciones de arte públicas en los años 1939 y 1956. En 1948 publicó su segundo libro “Field of Stanger”, el cual recibió el premio London Book Society’s Choice. Siguió publicando libros: “The Golden Eye” (1949), “Miranda Sepeaks” (1950) y “It’s an Old Irish Custom” (1954). Su último libro, “The Dublin Phoenix”, publicado en 1956, se agotó en su primer día. Su amor por las artes se manifestó más tarde en la creación del Muses Symposium dentro de Fellowship of Isis. 
 
En 1940, Olivia sirvió como enfermera V.A.D. en Bedfordshire durante la guerra, y en los años 60 fundó una organización de beneficiencia social y local con su hermano Lawrence y la esposa de éste, Pamela Durdin-Robertson. Siempre animando a los demás en su propio voluntario y el trabajo caritativo formó, más adelante, otro proyecto especial dentro Fellowship of Isis llamado Helpers of Isis.
 
Fue en 1946 cuando Olivia recibió su primer despertar espiritual relacionado directamente con la diosa Isis. Sin embargo, ella continuó con su vida como escritora hasta que en el año 1960 se trasladó nuevamente a su hogar ancestral, el Castillo Clonegal, con Lawrence y Pamela Durdin-Robertson. En 1963 los tres fundaron el Huntington Castle Center para la meditación y el estudio. Fue entonces cuando Olivia descubrió su talento para liderar a los demás en meditaciones guiadas o “viajes mágicos” como ella los llamaba. Esto sentó las bases para el trabajo que se llevó a cabo posteriormente en Fellowship of Isis. 
 
En 1976, Olivia, su hermano y su cuñada fundaron Fellowship of Isis en el Castillo de Clonegal (Huntington). Esta organización multi-religiosa y multi-cultural tiene miles de miembros en países de todo el mundo, y tiene el propósito de promover una comunión más estrecha entre la diosa y cada miembro, de forma individual y como parte de un grupo más grande. Esta organización también incluye the Druid Clan of Dana (DCD) y la Noble Order of Tara (NOT). 
 
Cuando se le preguntó durante una entrevista en la BBC Radio el 21 de junio del año 1992 acerca de la fundación de Fellowship of Isis, Olivia explicó:

Fue una experiencia espiritual directa, y lo mismo le pasó a mi hermano, yo tenía vocación espiritual para hacer esto por la Diosa -el aspecto femenino de Dios, ya que Dios también es femenino- puesto que el mundo está amenazado por la destrucción, la contaminación, el mal uso de la naturaleza y la estupidez y la codicia humana. Estamos destruyendo el planeta y el Plan Divino parece necesitar hacer hincapié en lo femenino -la caridad, la bondad, el cuidado de la naturaleza, la crianza, la maternidad- todos estos aspectos. No se trata de deshacerse del aspecto masculino, pero ahora es necesario equilibrar la agresión patriarcal y el materialismo. Y somo más que este pensamiento lógico y lineal que siempre está analizando, también  somos aptos para la sanación y la síntesis. 

Con el paso de los años, Olivia escribió una extensa litúrgia para Fellowship of Isis. Tomando antiguos mitos y rituales, Olivia los recreó en su propio estilo, invocando la inspiración directamente de las propias deidades. Ella también escribió su autobiografía espiritual en 1975, titulada “The Call of Isis”, así como un libro sobre la fundación de Fellowship of Isis: “Isis of Fellowship”. 
 
En agosto del año 1993, Olivia fue invitada a asistir a la Centenaria Sesión del Parlamento de las Religiones del Mundo, con el fin de representar a Fellowship of Isis junto con otros delegados de la FOI. Esta fue la primera vez que la religión de la Diosa fue reconocida públicamente como fe por derecho propio en este parlamento. Olivia era una de las dos mujeres del pleno junto a dieciséis hombres,  ella abrió la sesión ofreciendo la bendición de Isis para el mundo. 
 
El 13 de abril de 2007, Olivia celebró sus 90 años junto a familiares y amigos en el Foundation Center, Clonegal Castle. A Olivia le encantaba viajar y hasta pocos años antes de su traspaso hizo viajes regulares a los Estados Unidos, así como a Londres y a Glastonbury. Cuando se le preguntó en una entrevista cuál era su mensaje para el mundo Olivia respondió:

Sé feliz ahora. No te preocupes de si fuíste feliz ayer o si vas a ser feliz mañana. La eternidad se encuentra entre los segundos. Encontrarás a la Deidad, la Diosa, el Dios, ahora. Y tu casa se ​​convertirá en tu santuario. Tienes un santuario en tu hogar -la vela, una vela, una varilla de incienso, allí donde estés allí está el Cielo. Este es mi mensaje, sí, allí donde quiera que estés debe estar el Cielo.

Olivia Robertson falleció pacíficamente y rodeada de su familia el jueves 14 de noviembre del año 2013 a la edad de 96.

El Sistro

isis with sistrumEl sistro fue un instrumento musical sagrado originario de Egipto que continuó siendo utilizado en el periodo greco-romano, especialmente en danzas y ceremonias religiosas dedicadas a las diosas Hathor, Bastet e Isis, y también con el dios Ihy, señor de la música, hijo de Hathor y Horus, cuyo nombre significa “el que toca el sistro”. 

La palabra sistro deriva del griego Seio (temblar) o Seistron (aquello que se sacude). En Egipto había dos tipos de sistro:

El Sekhem tenía forma de herradura atravesada por unas varillas que sostenían unos pequeños platillos de metal. En la imagen de arriba, una preciosa escultura de Isis del periodo romano que se encuentra en el Museo del Capitolio, vemos a la diosa sosteniendo un Sekhem, aunque los platillos de metal han desaparecido por el paso del tiempo. El número de varillas en el Antiguo Egipto solía ser de tres, igual que las estaciones del año egipcio. En el periodo tardío, la influencia greco-romana popularizó los sistros de cuatro varillas relacionadas con los cuatro elementos. En esta imagen un sistro actual fabricado según el modelo Sekhem.

Resultado de imagen de sistrum naosEl Sesheshet és más arcáico. Empezó siendo similar a una maraca, y evolucionó hasta convertirse en una caja en forma de naos que contenía semillas en su interior que producían sonido al sacudirlo. El mango de ambos tipos de sistro estaba labrado con el rostro de divinidades o con jeroglíficos. Los nombres Sekhem y Sesheshet son onomatopeyas del sonido producido por el sistro que acabaron conformando el nombre de los instrumentos. El sonido que el sistro intenta imitar es el del viento moviéndose entre las cañas de papiro, haciéndolas entrechocar entre sí. 

El sonido del sistro aleja las fuerzas negativas y atrae a los buenos espíritus. Su música es placentera para los dioses. Cuando lo sacudimos de forma monótona y repetitiva induce a un ligero trance, de la misma forma que las maracas y los tambores son utilizados por los chamanes. Las Iglesias Ortodoxas coptas de Egipto y Etiopía aún utilizan el sistro durante sus ceremonias religiosas.

En el Antiguo Egipto hubo una rama sacerdotal que se dedicaba exclusivamente a tocar el sistro, sabiendo en qué momento y de qué modo debía sonar, produciendo determinados ritmos y melodías que actuaban a modo de lenguaje para comunicarse con los dioses o diosas para quienes interpretaban la pieza musical. Con el sistro también marcaban las diferentes partes del ritual ordenando el transcurrir de la celebración. 

En el libro De Isis y Osiris de Plutarco encontramos la descripción de un Sekhem y la interpretación religiosa y simbólica que el autor hace de él: 

El sistro nos indica que todos los seres deben ser agitados, sin detenerse jamás, y deben ser empujados cuando caen en la torpeza y en la pereza. Así, los egipcios creían que Tifón (Seth) era ahuyentado mediante la agitación de los sistros, queriendo significar que cuando la destrucción y la corrupción tratan de detener el curso de la naturaleza, el movimiento actúa como restablecedor.

La parte superior del sistro tiene forma redondeada, y esta curvatura abraza las cuatro cosas que son cimbreadas. En verdad, la parte del mundo engendrada y perecedera se encuentra rodeada por la esfera de la luna, y todo cuanto se mueve, es movido por los cuatro elementos (fuego, tierra, agua y aire). En la parte más alta del sistro, hay cincelada la imagen de un gato que posee rostro humano, y en la parte inferior, por debajo de aquellas cuatro cosas que son cimbreadas, encontramos el rostro de Isis a un lado, y el de Neftis al otro. Esto manifiesta el nacimiento y la muerte, puesto que ambos son movimientos sometidos a los elementos. El gato representa a la luna, debido a su variado pelaje, a su actividad nocturna y a su fertilidad. Según se narra, este animal pare la primera vez una cría, luego dos, tres, cuatro, cinco, y así va engendrando hasta siete, de tal forma que, finalmente, todos suman veintiocho, el número de los días de la luna. Verdaderamente, cuanto he narrado no parece más que una fábula, pero según se cuenta, las pupilas de los gatos se hinchan y dilatan durante la luna llena, y se contraen durante el resto del ciclo. El rostro humano que se le dibuja, hace referencia al elemento intelectual y racional de dicho astro. 

El sistro es uno de los objetos sagrados que más utilizamos en el Iseum. Sus vibraciones limpian el espacio y las personas, actuando a modo de purificación. Su sonido musical acompaña himnos y cantos, formando parte de nuestras ofrendas. Agitar suavemente el sistro también nos ayuda a entrar en meditación. Según la intención de quien agita el sistro, del ritmo y fuerza con que se toca, sus funciones cambian. Es tan versátil y sus usos pueden ser tan creativos que se ha convertido en un instrumento ritual imprescindible.