Ostara

22d00-e.2bprimavera2b4Ostara se celebra durante el Equinoccio de Primavera, que normalmente sucede entre el 20 y el 22 de marzo. En esta fiesta damos la bienvenida a la primavera, la tierra despierta definitivamente de su letargo invernal y esto se refleja a través del mito del renacer de Osiris.

En este momento del año el color verde se impone. La savia asciende por los árboles que se llenan de hojas nuevas. Las plantas silvestres florecen y las abejas comienzan su labor polinizadora. El aumento de la temperatura y las horas de luz hace que muchos animales entren en celo. Los pájaros migratorios, como la golondrina, vuelven a nuestra tierra para criar. El calor del sol nos invita a pasar más tiempo fuera de casa, a disfrutar de la energía renovada, del inicio de una nueva etapa.

El mito del renacimiento de Osiris es el eje central de esta festividad. Osiris es el dios sacrificado que encarna los ciclos de la naturaleza. Se lo representa como un dios momificado sosteniendo un cayado y un mayal. Entre los diferentes significados de estos utensilios encontramos que el cayado podría tener su origen en los bastones de los pastores. El mayal es una herramienta que se utiliza para golpear los granos de cereal o las legumbres, separando el grano de la cáscara. Así pues, a través de este simbolismo, Osiris se muestra como el dios de la ganadería y de la agricultura. Cuando renace en primavera las labores ganaderas y agrícolas aumentan, los huertos se activan, las gallinas, ocas y demás aves domésticas ponen más huevos, los rebaños dejan definitivamente el corral y la actividad general se intensifica.

Según el mito, Osiris muere y renace dos veces. Durante el Equinoccio de Primavera nos centramos en la primera muerte de Osiris, cuando muere a manos de su hermano Seth que quería usurpar el trono de Egipto. Osiris, como señor de la ganadería y la agricultura, viajaba al extranjero para transmitir estos conocimientos a toda la humanidad. En uno de sus retornos a Egipto, Seth organizó una gran fiesta de bienvenida, y entre bromas y juegos consiguió que Osiris entrara en un sarcófago hecho a medida, donde lo encerró y tiró al Nilo para que se ahogara. Después de muchos periplos, Isis consiguió encontrar el sarcófago y revivir a Osiris a través de su poderosa magia. El hechizo duró poco tiempo, pero lograron concebir a Horus que nació nueve meses después, durante el Solsticio de Invierno.

En el Antiguo Egipto, durante las fiestas dedicadas a Osiris, los rituales incluían la elevación del Pilar Djet que representaba la vitalidad y la virilidad del dios, capaz de engendrar de nuevo la vida dentro del ciclo de la naturaleza. Gracias a la magia de Isis que lo devolvía a la vida, Osiris podía hacer reverdecer los campos y aumentar la salud y la fertilidad del ganado, garantizando así la prosperidad para su pueblo.

¡Feliz Equinoccio de Primavera!