Sirio, la estrella de Isis

Resultado de imagen de ancient egypt sirius starLa estrella Sirio, conocida por los griegos como Sothis y por los egipcios como Sopdet, pertenece a la constelación de Canis Major, siendo su estrella más brillante.

Su salida helíaca señalaba la crecida del río Nilo en el antiguo Egipto y el inicio del nuevo año. La estrella Sirio y su constelación están relacionadas con Isis de la misma manera que la constelación de Orión lo está con Osiris.

Los antiguos egipcios comprobaron que cada cuatro años, la salida helíaca de sirio se retrasaba un día, y calcularon que un ciclo sótico tenía 1460 años. Cuando este ciclo terminaba, la salida de Sirio coincidía con el año solar, que en su caso se producía en el Solsticio de Verano. El emperador romano Antonio Pío hizo una moneda conmemorativa para celebrar dicho evento en el año 139. Así pues, la siguiente coincidencia de ciclos sucedió en el año 1499 y la próxima será en el año 3059.

Isis en Sirio recibe el nombre de Sopdet, que significa mujer hábil, astuta y bien calificada. Sopdet es la esposa de Sah, el nombre que recibe Osiris en Orión. Sopdet y Sah son los padres de Sopdu, asociado unas veces a Venus y otras al Sol y Horus.
 
Sopdet fue considerada una deidad agrícola por estar relacionada con la crecida del Nilo, otorgando fertilidad a la tierra. Por ello se la consideró una diosa madre y se la asoció a Isis. En unas tablillas de la primera dinastía, vemos a Sopdet representada como una vaca con una planta sin identificar entre sus cuernos. Posteriormente se la representó como una mujer portando a veces una corona blanca y una estrella de cinco puntas. Durante el periodo griego se la asoció con Anubis, como el chacal que habita la constelación del perro. En la época romana se la representó como una mujer cabalgando un enorme perro o lobo.
 
En el Antiguo Egipto, la estrella Sirio desaparecía del cielo durante 70 días, el tiempo que duraba el proceso de momificación. Hoy en día, en el lugar donde nosotros vivimos, desaparece del cielo visible durante 75 días. Cuando el difunto era justificado mediante el pesaje de su corazón, se convertía en Akh, una brillante estrella que sería recibida a la nueva vida por Sopdet (Isis) y Sahu (Osiris), quienes la guiarían hasta su lugar de reposo, los campos de Iaru, el paraíso egipcio. La creencia de que al morir los difuntos se convierten en estrellas ha pervivido hasta nuestros tiempos.
 
Al lado de la constelación de Orión, un poco más arriba de Canis Major, encontramos la constelación de Canis Minor, cuya estrella más brillante es Procyon, asociada a Neftis, la hermana gemela de Isis. Durante el Solsticio de Invierno puede verse en el cielo el Triangulo de Invierno, un triangulo invertido casi equilátero formado por Sirio (Isis), Procyon (Neftis) y Betelgueuse (Osiris).
 

Esta disposición estelar queda representada en los motivos pictóricos egipcios donde Isis y Neftis sustentan a Osiris, quedando reflejado así el nacimiento de Horus como el nuevo Osiris durante el Solsticio de Invierno que justo acabamos de pasar.

Plutarco afirmaba que para los egipcios, Sothis era el alma de Isis, y la constelación de Orión la de Osiris. En la antiguedad y aún hoy en día podemos ver cómo el mito de Isis que busca a su esposo se manifiesta en los cielos, ya que la constelación de Orión parece moverse por el firmamento seguida siempre de la estrella Sirio (Isis) y Procyon (Neftis), representando la búsqueda de Osiris por parte de las Dos Hermanas.

Hay mucha más información respecto a esta bella estrella, pero en este artículo he querido dar una breve explicación sobre Sirio. Busca la estrella en el cielo y deja que te bañe con su luz. Es la misma estrella que contemplaban los antiguos egipcios, griegos y romanos, viendo en ella a la gran diosa Isis. Es la misma que han contemplado durante siglos muchas otras civilizaciones fascinadas por su eterna magia.

Yule

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Durante el Solsticio de Invierno, que normalmente sucede entre el 20 y el 22 de diciembre, celebramos la festividad de Yule.

En la noche más larga del año, Isis trae la luz al mundo, nace el pequeño Horus, también llamado Harpócrates. En la obra De Isis et Osiris, Plutarco describe como los egipcios celebraban esta festividad. 

 Se dice que Isis, cuando se dio cuenta de que estaba embarazada, se puso un amuleto protector en el sexto día de Phaophi, y que en el Solsticio de Invierno dio a luz a Harpócrates, imperfecto y nacido prematuramente, en medio de plantas que brotaban y florecían antes de su estación.

Esther Harding, analista junguiana, explica en su libro The Woman’s Mysteries:

En el solsticio de invierno, la diosa en forma de vaca dorada, cubierta por una tela negra, es llevada alrededor del santuario del difunto Osiris siete veces, representando la búsqueda de Isis en su viaje por el mundo llorando su muerte y buscando las partes mutiladas de su cuerpo. Plutarco menciona que la forma de ahuyentar a Tiphon (Seth) fue a través del uso del sistro de Isis. Tiphon es el anhelo que siempre dice “yo quiero”. Cuando caemos bajo este aspecto de nuestra naturaleza el flujo de la vida queda dañado y solo se encuentra la frustración. Nuestros deseos no pueden tomarse como la verdad absoluta, y deben adaptarse a las necesidades y los deseos de los que nos rodean o a las circunstancias del momento. Esto significa que uno no puede permanecer inmóvil o tomar una actitud inflexible. Bajo estos parámetros, las sacudidas (de la vida o el sistro) apartan la opresión de Typhon, y como Plutarco dice, la naturaleza que ha sido atada queda liberada por el movimiento que Isis trae.

Egipto era un país de grandes dimensiones y su religión tiene un largo recorrido histórico, y lo que en un lugar y un tiempo se celebraba con pleno sentido sagrado, en otro podía ser considerado profano. Para los seguidores de Isis que se ciñen a la realidad egipcia de los primeros tiempos, los anteriores textos pueden no ser muy inspiradores, mientras que para otros devotos serán la base de su práctica, como es nuestro caso, celebrando el nacimiento de Horus durante el Solsticio de Invierno.

No todos los textos egipcios antiguos consideran a Isis la madre de Horus. En los primeros tiempos, Hathor era su madre, cuyo nombre egipcio Hut-Hor o Het-Hert significa La Casa de Horus. Fue en el período tardío cuando Isis asumió la función de madre de Horus, y durante el reinado de los Ptolomeos cuando se presentó a Hathor como su esposa.

¡Feliz Solsticio de Invierno!